MEJORA DEL BIENESTAR PSICOLÓGICO Y REDUCCIÓN DEL ESTRÉS EN PROFESORES DESPUÉS DE SU PARTICIPACIÓN EN UN PROGRAMA RESIDENCIAL DE YOGA

 

Autores del estudio: Shirley TellesRam Kumar GuptaAbhishek Kumar Bhardwaj,Nilkamal Singh, Prabhat Mishra, Deepak Kumar Pal, y Acharya Balkrishna. Departamento de Investigación sobre el Yoga, de la Fundación Patanjali, Haridwar, India.

 

Introducción:

Está demostrado que una exposición prolongada al estrés reduce el bienestar psicológico y emocional. Además, se asocia con mayor probabilidad de depresión, disminución de la autoestima y de la calidad de vida en general.

Los profesores son un colectivo especialmente vulnerable al estrés debido a las largas horas de trabajo, los bajos salarios, los conflictos que suele haber entre compañeros del mismo sector, la falta de infraestructuras adecuadas y el bajo reconocimiento social de la profesión.

Mejorar el bienestar psicológico del profesorado es especialmente importante, ya que de este modo estaremos incidiendo positivamente en la enseñanza y en los estudiantes. Se ha visto cómo profesores más motivados y felices mejoran su eficacia como trabajadores, innovan más dentro del aula y tienen unas relaciones más satisfactorias con las familias y compañeros de trabajo.

 

Antecedentes:

La actividad física ha demostrado reducir los niveles de ansiedad y mejorar el bienestar psicológico en muchas ocasiones. En concreto, en el último estudio se midieron los niveles de estrés de un grupo de profesores tras 12 semanas de entrenamiento. Se vio cómo disminuyó significativamente la variabilidad de su ritmo cardíaco, sus pulsaciones se volvieron más estables y constantes. Además, después de esas 12 semanas físicamente intensas, los profesores presentaban una mayor actividad del sistema parasimpático, y por tanto, una mayor sensación de relajación.

Los programas de Mindfulness como el conocido MBSR también han demostrado reducir la depresión y ansiedad en profesores. Una reciente investigación comprobó que, tras 8 semanas de práctica, 9 maestros de Primaria presentaban resultados más bajos en la Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés.

 

Objetivos e hipótesis iniciales del estudio:

El presente estudio pretende evaluar el bienestar psicológico y los niveles de ansiedad de un grupo de 118 maestros de Primaria después de 15 días recibiendo un Programa Residencial de Yoga. Estos resultados se compararán con otros 118 profesores que no van a tomar clases de Yoga.

La hipótesis inicial es que el Yoga puede ser una vía adecuada para mejorar la salud psicológica de los distintos profesionales que trabajan en la educación, ya que incluye una práctica física y una parte relacionada con la concentración y la relajación.

 

Material y métodos:

El estudio se dirige a 236 maestros de Primaria de ambos sexos que trabajan al noroeste de la India, de edades comprendidas entre los 26 y 55 años. Ninguno de ellos ha tenido contacto antes con el Yoga. De igual modo, ninguno asiste a terapia y ninguno toma medicamentos para la ansiedad o la depresión. Se forman dos grupos:

Grupo de intervención. Formado por 118 maestros de Primaria a los que se dice que van a ser formados para enseñar Yoga en las Aulas. Este grupo es alojado en un Centro de Yoga Residencial situado al norte de la India, en habitaciones dobles con baño. La estancia en este lugar se prolongará a lo largo de 15 días, en los cuales los participantes se levantarán a las 4:00 de la mañana y se acostarán a las 21:00 h. Se imparten dos sesiones de yoga al día. Cada sesión dura 2 horas y sigue la misma estructura:

  1. Meditación, enfocando la atención en la sílaba OM y canto de Bhajans (10 minutos)
  2. Saludo al sol (10 minutos)
  3. Secuencia de 48 ejercicios que incluyen mudras y bandhas: Sukshma vyayama (20 minutos)
  4. Relajación guiada en Savásana (10 minutos)
  5. Pranayamas (20 minutos)
  6. Secuencia de asanas (30 minutos)
  7. Relajación en Savásana (10 minutos)
  8. Meditación (10 minutos)

 

Además de estas 2 sesiones diarias de 2 horas, (4 horas de práctica en total) los profesores del grupo de intervención reciben otras 2 horas de clases de Teoría del Yoga. Se tratan temas como: los Yoga Sutras de Patanjali, Yoga y Salud, dieta, manejo del estrés, la espiritualidad en el Bhagavad Gita, cómo aplicar el Yoga a la vida cotidiana, cómo enseñarles Yoga a los niños, precauciones que deben tomarse, etc. Asimismo, se explican las bases teóricas de las asanas, los pranayamas y la meditación. Todos los participantes del grupo de intervención reciben además el Manual del Profesor de Yoga y varios libros de texto para enseñar yoga a alumnos de Primaria.

Los instructores de Yoga encargados de dar estas clases tienen más de 10 años de experiencia y pertenecen a la Fundación Patanjali.

Grupo de control. Formado por los 118 maestros restantes. Estos maestros no se alojan en el Centro Residencial, sino que siguen su rutina habitual, dando aproximadamente 6 horas de clase diarias en los colegios donde trabajan y durmiendo en su propia casa. Se comprometen a no apuntarse a psicoterapia, clases de yoga, tai- chi o ejercicios psico-corporales durante este tiempo.

Tanto en el grupo de intervención como en el grupo de control se miden dos variables: el bienestar psicológico, siguiendo la Escala del Bienestar de Warwick- Edinburgh (WEMWBS); y la ansiedad, con el Inventario de Ansiedad de Spielberger. Ambas variables son evaluadas antes de empezar la intervención y después.

 

Resultados:

El bienestar psicológico del grupo de intervención antes del Programa Residencial de Yoga de 15 días era de un promedio de 53,30 en la Escala anteriormente mencionada. Después del programa aumentó a un 55,94, es decir, más de 2 puntos El estado de ansiedad bajó de 33,44 a 31,47. Esto indica, entre otras cosas, que existe una interrelación entre el bienestar psicológico y los niveles de estrés: a menor ansiedad, mayor bienestar subjetivo. En el grupo de control, que no recibió el Programa de Yoga, se observó la tendencia contraria. Pasaron de una puntuación de 54,33 de bienestar psicológico a una de 53,46. La ansiedad se incrementó, yendo de un 39,60 a un 40,39.

Es cierto que podría haber ocurrido al revés: que el grupo de intervención hubiera aumentado sus niveles de ansiedad durante el Programa Residencial por estar durmiendo fuera de casa, conviviendo con desconocidos, teniendo que levantarse a las 4:00 de la madrugada y aprendiendo técnicas nunca antes practicadas. Está demostrado que todo lo que nos saca de nuestra rutina habitual tiende, al principio, a generar estrés añadido. Pero esto no ocurrió.

Por ello, los investigadores opinan que el Yoga pudo funcionar para disminuir la ansiedad producida por los cambios. Por ejemplo, las técnicas de respiración profunda pudieron estimular el sistema parasimpático. Se ha visto cómo los pranayamas alternos cambian el electroencefalograma de algunos pacientes, y que 60 minutos de asanas incrementan los niveles de GABA en el cerebro. Todo esto pudo influir y contribuir a una mayor relajación en los profesores que recibieron el Programa Residencial, a pesar del cambio en sus rutinas.

Por tanto, hay que ser prudentes. De entrada, los resultados del estudio apuntan a que el Programa Residencial de Yoga de 15 días de duración mejoró el bienestar psicológico y disminuyó el estrés de los 118 profesores de Primaria que asistieron a las clases. En cambio, los maestros que siguieron con su rutina habitual en el trabajo no experimentaron ningún tipo de mejoría, por el contrario, incrementaron sus niveles de ansiedad.

Ahora bien, es difícil saber si estos resultados podrían extrapolarse a todo el profesorado, ya que el presente estudio cuenta con algunas debilidades. En primer lugar, el Programa Residencial propuesto tiene una duración de 15 días, un periodo de tiempo demasiado corto. Además, los niveles de ansiedad en el grupo control eran mayores que en el grupo de intervención antes de comenzar la investigación. Por otra parte, hay que tener en cuenta que el solo hecho de salir del lugar de trabajo, poder cambiar de aires y descansar durante 15 días ya puede tener efectos de relajación y disminución del estrés en sí mismo.

En definitiva, habría que seguir investigando en esta línea, con Programas Residenciales de Yoga más largos, y grupos de profesores más homogéneos, con un mismo índice de ansiedad inicial. Lo ideal sería que tanto el grupo de intervención como el de control estuvieran sometidos a un cambio de hábitos, fuera de su lugar de trabajo habitual. Quizás habría que incluir también alguna otra prueba o escala de evaluación más específica.

Lo que sí parece claro, basándonos en otros estudios, es que el Yoga pone en marcha complejos mecanismos que reducen psicológica y fisiológicamente los efectos de la ansiedad, aunque todavía se están estudiando las causas. Se hace necesario continuar profundizando en este tema, la presente investigación es sólo un paso más hacia el discernimiento.

 

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6083945/

 

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